El enamoramiento es adictivo: aumenta el pulso cardíaco y hay desborde de felicidad ¿qué pasa cuando acaba?
Cuando nos enamoramos, la dopamina aumenta su producción y así mismo lo hacen la serotonina y la oxitocina, “para poner en estado de máxima alerta al organismo porque la persona que se enamora siente todo como un juego”.