Colombia avanza en materia de salud con la Ley 2450 de 2025 o “Ley contra el ruido” que entra en vigencia este 2026 llamando la atención sobre un flagelo nacional: las motos ruidosas.
Las autoridades pueden imponer comparendos que rondan los $1.208.000 para conductores que exceden los límites de ruido o contaminación en vehículos. El límite de ruido para motos es de 86 decibeles.
También hay multas contempladas para los vehículos que circulan con dispositivos que alteran el ruido, como resonadores y escapes modificados o dañados. Además, el uso indebido de sirenas y luces de emergencia pueden generar infracciones entre los $604.000 y los $711.750.
Asimismo, los conductores que superen los niveles de ruido permitidos pueden enfrentar sanciones económicas, inmovilización del vehículo, rechazo en revisiones técnico-mecánicas y pérdida de garantía.
Consecuencias de la exposición a ruidos intensos
Dependiendo de los niveles y el tiempo de exposición, la contaminación acústica puede causar: daño cardiovascular; problemas auditivos unilaterales o bilaterales como pérdida auditiva permanente; pérdida auditiva temporal, fatiga auditiva o tinnitus.
Los daños en la salud psicosocial se van a estrés, malestar e irritabilidad; problemas en el aprendizaje, disminución de la capacidad de atención, concentración, memoria, y problemas comunicativos para diferenciar sonidos, palabras, oraciones, comprender mensajes, entre otros.
Además, si nos acostumbramos a la exposición al ruido de manera continua sin una adecuada educación en salud, se disminuye la percepción del riesgo frente a la exposición a ruidos fuertes y disminuyen las habilidades para detectar y reaccionar ante éstos, aumentando la vulnerabilidad y consecuencias negativas en la salud.
La ley colombiana establece que las Corporaciones Autónomas Regionales, así como los Centros Urbanos que conforme la Ley 99 de 1993 y demás normas concordantes cuenten con Autoridades Ambientales deberán adoptar el Protocolo para el Monitoreo y Seguimiento de la Calidad Acústica, para diseñar o ajustar los Subsistemas de Vigilancia de la Calidad Acústica regionales a las particularidades propias de sus territorios.
Usted puede llamar a la Policía por:
Sonidos o ruidos en actividades, fiestas, reuniones o eventos similares que afecten la convivencia del vecindario, cuando generen molestia por su impacto auditivo, en cuyo caso podrán las autoridades de Policía desactivar temporalmente la fuente del ruido, en caso de que el residente se niegue a desactivarlo.










