El ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, y el presidente de la República, Gustavo Petro, se pronunciaron sobre el caso de Kevin Acosta Pico, el niño de 7 años con hemofilia que, lamentablemente, falleció debido a la falta de tratamiento para su enfermedad. Su deceso se dio por complicaciones asociadas a un golpe en la cabeza, luego de caerse de su bicicleta.
Los mandatarios coincidieron en que el niño no debía realizar el tipo de actividad que condujo a su muerte. “Estos niños no deberían manejar bicicleta”, aseveró Gustavo Petro.
Hay que anotar que un niño con hemofilia que recibe su tratamiento puede desarrollar plenamente sus derechos y llevar una vida con mayores oportunidades. Por el contrario, cuando no recibe la atención adecuada, se expone a graves consecuencias, propias de su condición y de su etapa de crecimiento.
En estos pacientes, la actividad física es un pilar fundamental para el desarrollo integral y la prevención de secuelas en la vida. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el ejercicio, al igual que los medicamentos, funciona mejor cuando un profesional capacitado ha realizado una valoración completa y ha seleccionado actividades específicas, adaptadas a los objetivos y habilidades de la persona con hemofilia. Así lo señala la experta Kathy Mulder, de la Federación Mundial de Hemofilia.
¿Por qué las personas con hemofilia no deben golpearse fuertemente?
Las personas con hemofilia deben evitar golpes fuertes porque su sangre carece de suficientes factores de coagulación, lo que dificulta detener las hemorragias de forma eficaz.
La hemofilia es una enfermedad rara en la que el cuerpo no produce una cantidad suficiente de una proteína llamada “factor de coagulación”, cuya función es detener el sangrado tras un corte o una herida. Cuando este proceso no ocurre de manera adecuada, las personas con hemofilia pueden sangrar con mayor facilidad o durante más tiempo de lo normal.
