Dos estudiantes del programa de Ingeniería de Alimentos de la Universidad de Jorge Tadeo Lozano desarrollaron un snack saludable y crocante apto para personas con enfermedad celíaca, aportando una alternativa nutritiva y segura para quienes deben seguir una dieta estricta libre de gluten.
La enfermedad celíaca es una condición autoinmune en la que la ingesta de gluten —proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno— provoca una reacción inmunológica que daña el intestino delgado y afecta la adecuada absorción de nutrientes.
Según el Dr. Schär Institute, la prevalencia global de esta enfermedad se estima en alrededor del 1 % de la población. Sin embargo, especialistas advierten sobre un posible subdiagnóstico, ya que muchas personas con síntomas asociados no han sido evaluadas clínicamente.
Síntomas y diagnóstico

La enfermedad celíaca puede manifestarse a cualquier edad y presentar una gran variedad de síntomas intestinales y extraintestinales. Entre los trastornos gastrointestinales más frecuentes se encuentran: diarrea, flatulencias, dolor abdominal o pérdida de peso.
No obstante, también pueden presentarse manifestaciones fuera del sistema digestivo, como déficit de hierro, cansancio persistente, alteraciones cutáneas o anomalías neurológicas. En algunos casos, incluso, la enfermedad puede pasar desapercibida al ser totalmente asintomática, especialmente en adultos o personas mayores.
De acuerdo con especialistas, solo entre el 10 % y el 20 % de los pacientes celíacos presentan el cuadro clínico clásico de la enfermedad. La mayoría de los afectados manifiesta síntomas atípicos o leves, por lo que con frecuencia desconocen que padecen esta condición.
Una alternativa nutritiva frente a la falta de opciones seguras
Ante este panorama, Luisa Antonieta Aaron y Camilo Andrés Rojas desarrollaron un snack elaborado a partir de harinas germinadas de quinua y lenteja, con un enfoque centrado en el bienestar alimentario y la nutrición responsable.
El producto, además de ser libre de gluten, se clasifica como una excelente fuente de proteína y fibra, aporta hierro y zinc y no cuenta con sellos de advertencia, lo que garantiza que está libre de excesos en sodio, azúcares y grasas, de acuerdo con la normativa vigente.
“Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase intermedia de desarrollo, donde ya contamos con la formulación del producto, resultados de pruebas microbiológicas, caracterización fisicoquímica preliminar y validación del proceso general de elaboración”, explicó Camilo Rojas.
Las personas con enfermedad celíaca enfrentan desafíos como la contaminación cruzada y la escasez de opciones seguras en el mercado. En este contexto, propuestas innovadoras desde la academia aportan soluciones concretas que contribuyen a mejorar la calidad de vida de esta población.
El equipo proyecta avanzar hacia etapas de optimización tecnológica, validación sensorial y, posteriormente, una prueba piloto de producción con miras a su comercialización.
Para la profesora Martha Tarazona, este tipo de iniciativas reflejan el impacto de la formación integral: “Ver el fruto de la constancia de los estudiantes a lo largo de su formación es la mayor recompensa. Nos inspira saber que su visión empresarial trasciende el aula, convirtiéndose en un motor para el desarrollo y la economía de Colombia”.
Con proyectos como este, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano reafirma su compromiso con la innovación con propósito, acompañando a sus estudiantes en la creación de soluciones alimentarias responsables que responden a necesidades reales del país y abren nuevas oportunidades de desarrollo empresarial.